Jacobs
En la bulliciosa Bremen de 1895, un joven empresario visionario llamado Johann Jacobs abrió su primera cafetería. Su ambición era sencilla pero poderosa: crear un café que aportara calidez, energía e inspiración a todos los que lo bebieran. Más de 125 años después, esta filosofía sigue siendo la esencia de todo lo que hace Jacobs, y la marca se ha convertido en embajadora mundial del auténtico placer del café.
El secreto de Jacobs reside en el magistral aroma que caracteriza a cada mezcla. Mediante la tostadura precisa de granos de arábica y robusta cuidadosamente seleccionados, Jacobs conserva el sabor intenso y el aroma rico que reconocen los amantes del café de todo el mundo. Cada taza de Jacobs respira una armonía perfecta entre suavidad e intensidad, que no solo estimula las papilas gustativas, sino que también evoca emociones de convivencia, comodidad y la cálida sensación de volver a casa.
Desde el legendario Jacobs Krönung hasta las variantes modernas como Crema, Espresso Classico y Lungo Intenso, cada producto tiene el carácter distintivo que hace que Jacobs sea tan especial. Esta calidad constante y este sabor reconocible han convencido a generaciones de consumidores de café y convierten cada momento de café en un pequeño pero valioso ritual de la vida cotidiana.
Jacobs: aroma magistral desde 1895
Jacobs lleva más de 125 años aportando pura pasión por el café a cada taza. Lo que comenzó en 1895 como el sueño de Johann Jacobs en Bremen se ha convertido en un símbolo mundial de calidad y calidez. Con mezclas icónicas como Krönung y granos de arábica y robusta cuidadosamente seleccionados, Jacobs crea cafés que no solo tienen un sabor excelente, sino que también evocan recuerdos de momentos agradables. Desde el espresso hasta el lungo, cada variante tiene el aroma característico que hace que Jacobs sea tan especial. Disfrute de la tradición de la maestría artesanal en cada sorbo.